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Encontrar financiación sin necesidad de bancos

La mala fama de los bancos no es algo que nos extrañe. A la mayoría, tratar con estas entidades que se visten de consultorio (las sucursales son cada vez más semejantes a consultorios o despachos bastante amigables) para venderte algo que no quieres pero necesitas, no nos hace especial gracia. Para ser sinceros, hay que decir que a una inmensa mayoría la banca digital nos vino como agua de mayo. Entrar en un banco suele ser sinónimo de compromisos a largo plazo, algo que no queremos, a cobros abusivos de intereses y comisiones y otra serie de infortunios que al común mortal, no interesan demasiado. Sin embargo, la necesidad obliga y disponer de una cuenta bancaria es algo inevitable.

En el caso de ser empresario, autónomo o emprendedor, la necesidad pasa por tener capital en esa cuenta bancaria para poder cumplir con los compromisos económicos que supone tener una empresa o negocio. Eso puede hacer pensar que la financiación necesaria para obtener el capital necesario, debe pasar primeramente por la entidad financiera en cuestión. Aquí tenemos una buena noticia si eres de esas personas a las que la banca tradicional produce urticaria pero necesita financiación para su empresa o negocio. Sea de nueva creación o para disponer de liquidez por la razón que sea, necesitas dinero y no sabes cómo conseguirlo, no quieres tratar con el banco, o el banco no te lo presta, debes saber que existen otras opciones.

Empresas como Findango, ofrecen servicios financieros a medida, sin necesidad de lidiar con un banco. A este tipo de financiación, se la conoce como financiación no bancaria y en este artículo, vamos a hablar sobre ella. Si tienes interés en saber cómo obtener la financiación necesaria para tu negocio, sigue leyendo y descubrirás que hay vida más allá de los bancos.

Qué es eso de la financiación no bancaria

En pocas palabras, la financiación no bancaria, es la oportunidad con la que cuentan autónomos y empresas para conseguir alternativas de crédito ajenas a la financiación tradicional. Otra forma de denominar a este tipo de financiación es como financiación alternativa, debido a que se trata de una opción diferente a la más convencional.

A consecuencia de las múltiples restricciones con las que se encuentran las empresas a la hora de obtener financiación bancaria, la financiación alternativa, se ha convertido en uno de los recursos clave para que las empresas puedan obtener más liquidez y seguir con su operativa. Muchas empresas han dejado de depender de la financiación bancaria para pasarse a la no bancaria y dejar de rendir pleitesía a las entidades bancarias. Aunque es más que habitual en países como Estados Unidos o el norte de Europa, a España, todavía le cuesta dar el paso, debido a la dependencia existente de los bancos. Aun así, son cada vez más las empresas que se lanzan a la carrera de la independencia bancaria y buscan los servicios que ofrecen las empresas de financiación no bancaria.

El enfoque de los productos financieros que ofrecen estas entidades, ayudan a las empresas a obtener liquidez inmediata, financiando el activo circulante para mejorar la tesorería de los diferentes negocios, de tal manera que estos puedan seguir funcionando y hacer frente a los plazos.

Hasta hace poco, las formas típicas de financiación se alzaban como las únicas protagonistas del mercado a la hora de conceder crédito o facilitar préstamos a las empresas. Tras la crisis económica los escenarios se vieron en la necesidad de cambiar de forma radical. Ante la incertidumbre del ecosistema financiero, las entidades bancarias decidieron unilateralmente, cerrarse radicalmente ante la posibilidad de seguir ofreciendo crédito a las empresas. Esto provocó el caos en múltiples sectores, entre los que se encuentra la construcción, que fue, sin duda, uno de los más castigados.

Un incontable número de autónomos y empresas se vieron en la obligación de cesar su actividad y desaparecer del panorama empresarial. Lo que llevó a agudizar el ingenio y, como sucede en épocas de recesión económica, encontrar otras formas de obtener financiación que no procedieran de los bancos. De esta manera, nació la financiación no bancaria.

Al amparo de esta necesidad, surgen nuevas alternativas de financiación que cobran protagonismo entre los necesitados de capital. Aunque ya existía desde hacer tiempo, el concepto de financiación a través de capital privado, cobra mayor fuerza y relevancia en este nuevo escenario. Actualmente, esta forma de financiación es una referencia para emprendedores y empresas que se encuentran en el sector tecnológico y ven salir a flote sus ideas, gracias a personas que deciden invertir en ellas.

Al mismo tiempo, se solapan las ayudas y subvenciones que el Estado, pone a disposición de las empresas y emprendedores para fomentar el empleo, lo que se convierte de manera automática en una forma de financiación no bancaria. En el mismo momento, resurge el socio capitalista, como figura que se encarga de financiar al empresario a cambio de un porcentaje de la empresa y los beneficios.

Estas formas de financiación, no son una novedad, evidentemente se trata de figuras de sobra conocidas en otros momentos de la historia en la que los bancos no eran tan ávidos y habituales.

En resumen, la financiación no bancaria, constituye toda aquella financiación que se realiza al margen del circuito bancario tradicional. Este tejido financiero, comprende las diferentes entidades y plataformas que ofrecen financiación empresarial, al margen de los bancos, ofreciendo distintas condiciones, plazos, servicios y atención. De esta manera, la financiación no bancaria, se ha abierto paso en un mercado que se encontraba monopolizado por los bancos y, valiéndose de su monopolio, ofrecía poca variedad y flexibilidad ante la demanda existente.

Diferentes formas de financiación no bancaria

Debido a las necesidades de cada empresario, negocio o autónomo, las condiciones de financiación deben ser todo lo flexibles posible. La diversidad de opciones que se pueden encontrar dentro de la financiación no bancaria, abre un abanico interesante al que pueden optar todos aquellos que lo necesiten.

Dentro de las diferentes figuras que podemos encontrar en este tipo de financiación, se haya la financiación a través de capital privado, de sobra conocida y con cada vez mayor protagonismo y cuenta, a su vez, con diferentes opciones de financiación.

El capital riesgo, es una de esas alternativas que trata de un fondo que procede de diferentes inversores privados y se gestiona por profesionales del sector, a través de una Sociedad de Capital Riesgo. Los objetivos de inversión de estas entidades, son proyecto que implican asumir un alto riesgo con alto potencial de rentabilidad.

Por otro lado, podemos encontrar los Business Angels, igualmente inversores privados que gestionan en este caso, su cartera de forma individual, tomando ellos mismos sus decisiones de inversión. Se implican personalmente en los proyectos y ponen a disposición de los empresarios su experiencia, conocimiento y formación.

Las incubadoras y aceleradoras, son lugares en los que se desarrollan proyectos de emprendimiento que, una vez madurados, se impulsan como lanzadera a nuevos mercados.

Dentro de la financiación no bancaria, resulta más que interesante la diversidad de ayudas y subvenciones que ofrece el Estado para impulsar los negocios y empresas. Aunque es cierto que las diferentes ayudas se han visto reducidas en algunos momentos, nunca está de más, echar un vistazo a los requisitos a ver a cual se puede optar.

Sin duda, una de las mejores opciones de financiación no bancaria a la que se puede acceder si se da la posibilidad, es contar con un socio capitalista que se encargue de financiar parte del negocio, asumiendo riesgos pero confiando en recuperar su inversión. Estos socios, aun estando al día de todo lo necesario sobre el proyecto, no suelen influir en la toma de decisiones ni ejercer ningún tipo de actividad en el negocio, lo que confiere gran libertad al empresario.

Por otro lado, algunas entidades ofrecen servicios concretos de financiación no bancaria como el descuento de pagarés que permite mejorar el circulante de los empresarios de manera rápida con un procedimiento muy sencillo. Se encargan de pagar esas facturas pendientes y obtener un beneficio a largo plazo cuando recupere lo invertido.

Otra forma de obtener financiación no bancaria es el factoring, mediante el cual, la entidad no bancaria, adelanta el cobro de las facturas para que la empresa disponga de liquidez. El confirming a su vez, consiste en otro producto financiero que permite a la empresa obtener liquidez mediante una línea que permite a los clientes cobrar las facturas de forma inmediata, sin costes de apertura o gastos administrativos.

Como cabe esperar, estos productos requieren de un estudio previo por parte de la financiera no bancaria y una aceptación de las condiciones por ambas partes. Pero son alternativas considerables para las diferentes empresas y modelos de negocio que permiten obtener financiación por otras vías aparte de las entidades bancarias.

Cada tipo de financiación o producto financiero merece su especial atención por parte del empresario que lo necesite, por lo que conviene estudiar todas las opciones con detenimiento para saber cuál es la que mejor se adapta a las circunstancias y necesidades particulares. Con estas opciones sobre la mesa, es posible salirse de los márgenes establecidos por los bancos y no tener que cerrar tu negocio o arrastrar impagos con el consiguiente efecto bola de nieve.

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