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Lo bueno que ha tenido el coronavirus, sí ha tenido cosas buenas

Sí, aún a riesgo de poder herir la sensibilidad de algunas personas, el coronavirus ha traído cosas buenas. Decir esto cunado es un virus que ha matado en España a 113.000 personas puede sonar a osado. Pero desde el respeto que tengo a todas esas víctimas y a sus familiares, tengo que reconocer que algunos aspectos el covid, el maldito covid, ha dejado algunas cosas que han cambiado la forma de actuar de los españoles y que ojalá sirvieran para algo.

Lo primero que hay que reconocer que el covid ha servido para darnos cuenta de que tenemos unos grandes profesionales sanitarios. Siempre se ha dicho, o al menos yo lo he escuchado, que en España teníamos la mejor Sanidad del mundo. Pues no, corrijo. Lo que tenemos es a los mejores médicos, enfermeras, auxiliares y personal sanitario del mundo, pero es cierto que el sistema sanitario ha demostrado carencias. Por lo tanto, otras de las cosas buenas que ha dejado el covid es destapar las carencias.

Ya sabemos que el Coronavirus es una enfermedad infecciosa que se propaga al entrar en contacto con una persona infectada. Este nuevo virus, que comenzó en la ciudad china de Wuhan, causa fiebre y problemas respiratorios, por lo que es muy importante separar a las personas con fiebre de las demás en los aeropuertos, escuelas, hospitales, hoteles, resorts, estadios deportivos y otras áreas públicas donde hay mucha gente yendo y viniendo.

Hábitos de higiene

Puede sonar a raro, pero el covid nos ha abierto los ojos sobre la higiene. Hay que ser más aseados. Yo flipaba cuando escuché que una de las medidas era lavarse las manos. ¿Qué pasa que antes no se hacia? Pues parece ser que no, que eran muchos los que llegan de estar en la calle, en el coche, de tocarlo todo, y no se lavan las manos. Pues ahora sabemos que muchos virus se contagian a través de la suciedad de las manos.

Orden

Lo de organizar unas colas para no estar todos metidos en los sitios, también me ha gustado. Y es que no veo normal eso de estar metidos en una tienda para comprar pan 20 personas. Hacemos cola y así estamos ordenados.

Mascarillas

Y claro que las mascarillas son buenas, no para ir por la calle, eso está claro, pero sí en lugares como los hospitales o ambulatorios. Está claro que a estos sitios van gente enfermas, y aunque no sea por el coronavirus, puede ser con otros virus.

Detención de fiebre y otras enfermedades

Para combatir este nuevo virus, son muchas las empresas que se pusieron a trabaja 24 horas al día para dar con soluciones. Por ejemplo, Ibertronix, expertos en sistemas termográficos,  ofrece un método de detección de fiebre con cámaras termográficas, rentable y eficiente, que detecta a una persona con fiebre en áreas públicas y aeropuertos. Las cámaras térmicas toman radiación infrarroja de los objetos por encima de la temperatura absoluta de 0 K y luego crean imágenes y obtienen valores de temperatura, con estos valores podemos detectar qué persona tiene temperatura alta en un grupo de personas y luego podemos separarlos para realizar más pruebas.

Es decir, que gracias al coronavirus las empresas se han puesto las pilas y hemos conocido otros sistemas de detención. Así, las cámaras térmicas portátiles brindan al usuario la libertad de moverse de un lugar a otro para detectar la fiebre y no necesitan que la cámara esté conectada a un ordenador para ver la temperatura. Estas máquinas ya no solo sirven para detectar el covid, también para saber si tenemos fiebre y de esta manera no acudir a trabajar.

teletrabajo

Y es aquí cuando abro otro melón, en este caso un melón polémico. Porque si algo nos ha demostrado la pandemia es que se puede teletrabajar. Para algunos es odiado, para otros lo ideal. Lo que está claro es que cambiamos nuestra forma de trabajar. Pues bien, después de que casi el 100% de los trabajadores realizarán teletrabajo, con el paso de los meses hemos ido viendo que ha disminuido. Por eso, yo recomiendo que las empresas apuesten por esta forma de empleo.

Somos buenas personas

Hemos visto muchas historias de compras desenfrenadas y peleas por papel higiénico y latas de conservas, pero el virus también ha estimulado actos de bondad en todo el mundo. Y es que se ha despertado la solidaridad.

Hay que valorar el tiempo y a los nuestros

Y con todos estos datos, lo que está claro es que si algo nos ha enseñado el coronavirus, es que hay que valorar el tiempo, hay que valorar cada mañana que despertamos, y sobre todo, el tener a nuestro a lado a los nuestros. A esos que tanto queremos. Porque un día viene un virus silencioso y nos lleva lo que más queremos.

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