No, someterte a un tratamiento estético no te hace ser “artificial”

El paso de los años es algo que a más o menos todas las personas nos preocupa. Y no solo lo hace en el sentido de que nos hace pensar que, cada vez, nos queda menos tiempo de vida. Nada de eso. Nos preocupa porque tendemos a pensar que nuestra imagen física se deteriora y van apareciendo algunos signos de la edad como lo son las patas de gallo, las arrugas, las manchas en la piel, se potencia la caída de cabello… La verdad es que son asuntos que agobian a buena parte de la población y que, desde luego, hay que prevenir para conservar todos y cada uno de nuestros puntos fuertes.

Son muchas las personas que apuestan por algún tratamiento o intervención para intentar parecer algo más joven de lo que dice su carnet de identidad. Esto, entre algunos sectores de población, está fuertemente criticado. “Mírala, todo lo que tiene es artificial”, se llega a escuchar por ahí. Y, desde esta página web, no nos queda más remedio que responder ante tales cuestiones. ¿Qué pasa si es así?, decimos nosotros. ¿Hay algún problema? Porque lo único que nos faltaba es que las personas que necesitan esos tratamientos sufrieran algún tipo de discriminación por ello.

Son cada vez más las personas que apuestan por algún tratamiento estético a medida que van pasando los años y detectan alguna imperfección en su cuerpo. Aunque hay gente que se muestra a favor de mantener el cuerpo exactamente de la misma manera “en la que lo quiere la naturaleza”, nosotros opinamos que cualquier cambio derivado de la intervención de una serie de profesionales puede contribuir a que la persona que desea ese cambio refuerce la confianza en sí misma, con todos los beneficios que van asociados a ello. Desde Medicina Estética Rosa Bonal nos han comentado que los cambios físicos y los psicológicos provocados por este tipo de intervenciones son extraordinarios. ¿Qué preferís, esto o dejar que “la naturaleza” que dicen algunos gobierne vuestra vida?

La respuesta debe estar clara. La verdad es que nos complace saber que hay cada día más personas que toman la decisión correcta y se ponen en manos de alguno de los expertos del sector estético. Y es que no es para menos. Dados los comentarios de algunas personas, a veces parece que hacer algún cambio premeditado en nuestro cuerpo parece un delito cuando lo que es realmente no es otra cosa que un derecho en toda regla que los seres humanos tenemos por el simple hecho de serlo.

Más secretos para cuidar de nosotros y nosotras mismas

El cambio más grande y directo viene a raíz de la intervención de la que hemos venido hablando a lo largo de los párrafos anteriores. Lo que a continuación os proponemos son algunas cuestiones complementarias que pueden ayudar y a hacer de nosotros gente con una mejor imagen, si cabe. La primera de las cuestiones que os comentamos aparece en una noticia que fue publicada en la página web Mujer Hoy y que revela cinco grandes secretos de varias famosas para mantenerse jóvenes, que son los que siguen:

  • Los cuidados cosméticos han de centrarse en lo esencial: protección ante el sol, hidratación y retinoides.
  • No suelen usar maquillaje.
  • Hacen algún tipo de actividad física prácticamente todos los días.
  • La protección de sus manos es casi tan importante como la de su cara.
  • La actitud y la confianza les sobran, algo que ya hemos dicho más arriba que se puede desarrollar tras alguna intervención que nos haga vernos mucho mejor ante el espejo.

El portal web Correr para Emprender hace incidencia en uno de esos cinco factores para mantenerse joven, un factor que, dado el título de la web, seguro que ya podréis deducir. Sí, hacer ejercicio físico y, en concreto, tener el hábito de correr nos hace parecer mucho más jóvenes de lo que somos. Y eso, lógicamente, genera una cantidad de beneficios que es muy importante y que son tanto físicos (nuestro cuerpo se mantiene cuidado y baja de peso) como psicológicos (cuanto más jóvenes nos veamos, mayor será la autoestima que demostremos tener, con la consecuente consecución de muchos de nuestros objetivos vitales).

Estamos en un momento en el que factores como la imagen física o la confianza en nosotros y nosotras mismas tienen un valor incalculable. Y hay cosas que nos pueden permitir, de un modo rápido y eficaz, apostar por las dos cuestiones al mismo tiempo. A lo largo de todo este artículo os hemos hablado de alguna de ellas y, desde luego, conviene que no perdamos de vista someternos a cualquier tratamiento. El objetivo, como el de todo el mundo, es mejorar nuestra vida. Y, al que no le guste, simplemente que no mire.

Hay que reforzar la apuesta por vehículos eléctricos en España

Nos encontramos en un momento en el que todo el mundo se harta de decir lo importante que es el medio ambiente para garantizar nuestro futuro y el de las generaciones venideras, pero… ¿realmente estamos haciendo lo suficiente? La verdad es que esta cuestión deja lugar a muchas dudas, sobre todo en un país como el nuestro. Hay naciones que están liderando proyectos y creando sistemas para conseguir avances en materia medioambiental, pero creemos ciertamente que en España estamos bastante por detrás de Alemania, Japón o Canadá, por citas tres de los ejemplos que nos parecen más significativos.

En los párrafos que siguen, vamos a hablar de un aspecto en concreto, un aspecto que es tendencia desde hace algunos años. Hablamos de la creación y venta de los coches eléctricos, que como sabéis es uno de los asuntos que mejor contribuye a la mejora del cuidado del medio ambiente. Disminuir la dependencia que tiene el ser humano de combustibles fósiles como lo son el diésel y la gasolina, que además de ser escasos generan un impacto brutal para nuestro entorno y atmósfera, es una de las cuestiones que debemos calificar como elemental en la situación actual en la que se encuentra el planeta.

Decíamos al principio que España está lejos de ser un país en el que el volumen de coches eléctricos esté siendo clave para lidiar contra asuntos que tengan que ver directamente con la reducción de la contaminación. Un artículo publicado en la página web autopista.es indicaba que el parque total de coches eléctricos en España es de 63.000 vehículos, que apenas suponen un 1% del parque total que hay en el interior de nuestras fronteras. Este dato muestra que existe un margen de mejora y que tenemos mucho camino por delante para terminar de cumplir los compromisos medioambientales que se esperan de nuestro país.

Sí que es cierto que la venta de coches eléctricos ha crecido en los últimos años. En concreto, el portal web motor.es indica que han crecido las ventas de este modelo de coche un 152%. Pero no cabe la menor duda de que estos datos, todavía, no son suficientes. Hay que seguir por la vía del crecimiento y es evidente que seguir el camino contrario no nos va a hacer sino alejarnos de todos los propósitos medioambientales que tenemos que asumir para hacer que nuestro planeta tenga la calidad de vida que merece.

Una de las mejores maneras de luchar por cambiar la situación medioambiental de la Tierra es apostar por una flota de vehículos que de verdad sea respetuosa con nuestro entorno. Esa flota es la eléctrica. En España está aumentando poco a poco la demanda de este tipo de vehículos según nos han comentado desde Transportes Cars, aunque sí que es cierto que lo está haciendo de una manera más lenta de la que nos gustaría. Muchos países en Europa nos llevan ventaja en este sentido y creemos que es un buen momento para equipararnos al resto de nuestros vecinos.

Creemos que el cambio va a llegar más rápido de lo que inicialmente pensábamos

Es evidente que, en algún momento, ha de llegar ese cambio de mentalidad que estamos esperando como agua de mayo y que haga que todas las personas, familias y empresas comiencen a apoyar, de un modo decidido, el uso de vehículos eléctricos. Son dos las cuestiones que nos hacen tener esperanza en que esa va a ser la realidad a medio plazo:

  1. Por un lado, se encuentra el hecho de que la mayoría de los vehículos en nuestro país tiene una antigüedad de 12 o más años, lo que hace que, de manera ineludible, haya que pensar en cambiarlos. Teniendo en cuenta que los vehículos eléctricos son el futuro, muchas de las personas que afronten ese cambio decidirán, o esa es nuestra esperanza, apostar por el eléctrico a la hora de acometer ese cambio.
  2. Por otra parte, es necesario recordar que los diferentes gobiernos ya están poniendo restricciones a la movilidad de aquellos vehículos que funcionan con combustibles fósiles y que, además, disponen de una mayor antigüedad. Con un eléctrico (o, al menos, con un híbrido) la cosa cambia por completo y se hace efectiva esa libertad absoluta que nació con el surgimiento de los coches.

Lo que está claro es que la Tierra no puede mantener por mucho tiempo el nivel de emisiones provocadas por los vehículos de gasolina y diésel en la actualidad. Aunque hemos mejorado, conviene hacerlo en una mayor medida. Y para ello es indispensable que haya inversión por parte de las autoridades: inversión destinada a subvenciones para la compra de estos vehículos o para una mayor fabricación de los mismos. Inversión, en definitiva, en el futuro de nuestra sociedad, nuestra Tierra y nuestra gente.

Ante la falta de espacio en casa apuesta por una lavadora

Aumentar la calidad de vida es el gran propósito de prácticamente todos los seres humanos que habitan el planeta Tierra. Es cierto que hay una gran cantidad de gente que no tiene las mismas posibilidades de las que se dispone en los países que podríamos considerar desarrollados, pero de lo que no cabe la menor duda es de que, poco a poco, se están consiguiendo avances que hay que perpetuar en el tiempo y que deben marcar el paso del crecimiento de todos y cada uno de los Estados que conforman el planeta.

¿Y de qué depende la calidad de vida? Seguro que muchas de las personas que estáis leyendo este artículo pensáis que el dinero es un factor muy importante en este caso. Y no os equivocáis lo más mínimo. Pero la calidad de vida, al igual que la felicidad, depende de otra buena nómina de cosas. Una vivienda amplia, por ejemplo, ayuda bastante. Y los electrodomésticos que la componen, como también cabía esperar, son elementales para tratar de conseguir una vida plena y lo más cómoda posible. Desde luego, son esos detalles los que nos pueden dar el empujón necesario apra ser felices.

Es cierto que la mayoría de nosotros consideraría a España como un país desarrollado, pero debemos tener en cuenta una cosa: hay 14 millones de hogares en el interior de nuestras fronteras que no disponen todavía de una lavadora según lo que apunta una noticia del portal web Economía de Hoy. Y es una cifra que va en aumento, algo que también depende del espacio en el que viven las familias, que en ciudades como Madrid y Barcelona es cada vez más reducido. Esto está permitiendo que negocios como las lavanderías dispongan cada vez de un mayor nicho de negocio en un país como lo es el nuestro.

En otros países, en cambio, la situación sigue otra tendencia. Es el caso de, por ejemplo, Colombia. Una noticia publicada en un diario colombiano, La República, indicaba que en 2016 creció el número de hogares que disponían de nevera y lavadora, algo que indica que la nación se encuentra en crecimiento y que, desde luego, hay cosas que se están haciendo bien. Lo que queda claro de todo lo que hemos hablado hasta ahora es que la lavadora es un sinónimo de progreso y de desarrollo en un territorio.

Estamos acostumbrados a ver una lavadora como un electrodoméstico típico del hogar, pero… ¿os habéis dado cuenta alguna vez de que cada vez tenemos menos espacio en nuestra vivienda para disponer de uno de estos elementos? Esto es lo que está haciendo que cada vez sean más las personas que apuesten por las lavanderías como el mejor medio para adecentar su ropa. Es lo que nos han transmitido los profesionales de Lavatur. Según ellos, la demanda de este tipo de productos por parte de esta clase de entidades se ha multiplicado de un tiempo a esta parte.

Una cuestión más importante que nunca

La situación en la que nos encontramos, con una pandemia en nuestras calles y plazas desde el pasado mes de marzo, deja claro que la limpieza es ahora más importante que en ningún otro momento reciente. Lavar nuestra ropa ya era algo esencial hasta antes de que llegara la pandemia, pero es que ahora esta cuestión puede ser la diferencia entre contagiarnos (y sufrir todas esas consecuencias asociadas al coronavirus) o librarnos de él. Estamos convencidos de que las personas que han pasado por el trance de padecer los síntomas del virus ponen todavía más empeño si cabe en cuestiones como de las que venimos hablando.

La limpieza es algo que nunca podemos descuidar, por mucho que no dispongamos de una lavadora en casa. Es algo que la mayoría de la población tiene claro y que, en los tiempos que nos ha tocado vivir, juega una importancia que es tremendamente grande. Dicen que no hay mal que por bien no venga, y en este caso, el coronavirus, a pesar de toda su malicia y nos desgracias, ha de servir para recordarnos la importancia que tiene el hecho de cuidar de la limpieza de nuestra ropa, sobre todo si hemos tenido que salir de casa.

Estamos convencidos de que este asunto va a ser tenido más en cuenta que nunca por parte de propios y extraños. Es una de las mejores armas de las que disponemos para tratar de derrocar a una pandemia que nadie esperaba y que, de buenas a primeras, ha jugado un importante papel en nuestras vidas. Es evidente que la responsabilidad de la gente es ahora una de las claves para evitar que la situación actual nos sobrepase y termine imponiendo su autoridad sobre nuestras vidas.