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Dieta personalizada frente a dieta convencional

En temas de salud, la alimentación es uno de los puntos fuertes que todos tenemos que tener presente en nuestro día a día. Llevar una dieta equilibrada y basada en alimentos naturales que dejen a un lado los procesados es un factor determinante a la hora de prevenir ciertas enfermedades.  

Como recomiendan los expertos de Cenydiet, con quienes hemos hablado al respecto, lo mejor es contar con una dieta personalizada. Sobre todo en esos casos en los que el sobrepeso o ciertas enfermedades están presentes.  

Es fácil caer en la trampa de realizar dietas que anuncian los medios, con reclamos muy eficaces como que la hace algún famoso o persona popular. No hay que dejarse llevar por ese tipo de dietas que parecen estandarizadas y van bien a cualquier organismo.  

Somos lo que comemos, ya lo decía y dice el dicho. Por lo tanto, hay que tener en cuenta que a cada uno nos puede ir bien un tipo de alimento que a otro sienta mal. Por esa misma razón, cuando existe un problema real, relacionado directamente con la alimentación, lo mejor es acudir a un profesional que te ayude a elaborar una dieta personalizada. Nada de dietas estándar que se promocionan en los medios. 

Puedes optar por ser tú mismo quien se organice su propia dieta. Tan solo tienes que tener en cuenta algunos conceptos que te ayudarán a realizar las tablas. En el caso de no verte capaz, existen muchos profesionales que estarán encantados de facilitarte la tarea.  

La importancia de la dieta 

Por norma general, la dieta no debería ser un problema. La premisa básica de una alimentación equilibrada es que sea sana y variada. No suele ser necesario nada más. Comer todos los grupos de alimentos, siempre de forma moderada y equilibrada, es la base de una buena nutrición.  

La cuestión es que la vida actual, los ritmos a los que no somete la sociedad y la imposición de los trabajos o normas que generan estrés y nos impiden comer de forma adecuada, están condicionando de forma irremediable la forma de alimentarnos. 

En muchas ocasiones el desayuno no existe, se pasa al almuerzo y luego, se hace una comida-merienda-cena que no favorece en nada las digestiones ni la buena alimentación. Cada día se hace más hincapié en esa norma de hacer cinco comidas al día. Aunque pueda parecer un detalle sin importancia, mantener unas pautas y horarios a la hora de comer y hacerlo de forma escalonada, influye tanto en la asimilación de los nutrientes como en el control del hambre.  

Si pasas muchas horas sin comer, el hambre apremia. Lo que ocurre después, es que comes de más. Esa ingesta extra de calorías, se almacena en lugares que no queremos que se almacenen. Otro aspecto que se ve afectado, es el mantenimiento de los valores de azúcar en sangre, por ejemplo. Mantener un equilibrio y los niveles en su punto óptimo se puede hacer si le das a tu cuerpo lo que necesita en cada momento.  

En casos de metabolismos privilegiados que pueden permitirse el lujo de comer lo que quieran, cuando quieran y en la cantidad que quieran, esto no tiene demasiada importancia. Sin embargo, la gran mayoría, no gozan de esos metabolismos y hay que tener en cuenta las necesidades del organismo. 

Para que sea más fácil de comprender, un ejemplo sencillo: si tu coche no tiene gasolina, le pones gasolina para que ande. ¿Qué gasolina le echas? Si es motor de gasolina, súper o sin plomo, pero si es diesel, no le echas gasolina. Le pones gasoil y le das de comer cuando lo necesita y lo que necesita, porque sabes que si no lo haces, tu coche te dejará, como poco, tirado en la carretera. Igual haces si hay que cambiarle el agua, el aceite o algún filtro.  

Tu organismo igual. Necesita gasolina. La suerte es que puedes encontrar combustible en muchos alimentos y no tienes que ceñirte a uno. Pero debes proporcionarle diariamente todo lo que necesita. Proteínas, grasas, hidratos de carbono etc. En su justa medida, en su justo momento. 

No es tan difícil aportar al cuerpo todo lo necesario. Fruta, verdura, carne… solo hay que equilibrar su ingesta y eso es fácil si utilizamos el sentido común y además, escuchamos a nuestro organismo. Él nos dirá lo que nos hace bien y lo que no. El problema es que muchas veces, ignoramos sus peticiones.  

Todo esto, es válido para cualquier persona que no tenga un problema real. Sea sobrepeso o algún tipo de enfermedad, si tienes un problema de salud, lo mejor es que un profesional te ayude con tu dieta y la personalice más de lo que puedes hacerlo tú.  

Personalizar es la clave 

Como comentábamos, en el caso de que se quiera perder peso o exista algún tipo de problema de salud que infiera directamente con la dieta, lo mejor es llevar una dieta personalizada.  

Cada persona es un mundo. Cada cuerpo tiene su propio ritmo y necesidades. A veces las intolerancias de las que no somos conscientes hacen que cojamos más peso de la cuenta o nos sintamos verdaderamente mal tras ingerir algún alimento. Cuando eso sucede, un especialista en la materia, puede darte las claves necesarias para que tu cuerpo funcione como corresponde y se pierda el peso sin caer en alguna otra enfermedad. 

Las razones para que una dieta personalizada sea mejor y más eficaz que la convencional o las que se ponen de moda, son las siguientes: 

  • Tienen en cuenta el metabolismo. En cada persona esto es un mundo. Los procesos metabólicos son más o menos rápidos según diversos factores que hay que considerar a la hora de elaborar la dieta. 
  • Cada objetivo necesita de unos nutrientes concretos. Estos influyen por igual en el metabolismo. Las personas no metabolizan por igual todos los nutrientes. Cada uno necesita unos en mayor o menor medida. 
  • Para definir la dieta que una persona necesita también hay que contar con las intolerancias que pueda padecer frente a algunos alimentos. Las alergias e intolerancias alimentarias pueden tener consecuencias nefastas por lo que hay que tenerlas muy presentes. 
  • El ejercicio físico. Toda buena dieta, personalizada o no, debe contar con un programa de actividad física. Pero en caso contrario, si se trata de una persona sedentaria, el dietista lo tendrá en cuenta a la hora de elaborar su plan de alimentación. No necesita comer lo mismo una persona que pasa el día sentada que una que corre media hora al día.

Llevar una vida más saludable no es una tarea difícil. Es una cuestión de querer. No es complicado mantener una dieta sana, variada y equilibrada. Hacerlo de forma obligada y estricta si puede suponer un problema de abandono de la misma. Sin embargo, los expertos en nutrición ya no son como los endocrinos de antaño, que te programaban dietas en las que la restricción era la tónica principal.  

Los avances en nutrición han dado como resultado la posibilidad de llevar a cabo dietas durante largos periodos de tiempo, debido a que no son tan restrictivas. Se van modificando de forma paulatina según se vayan alcanzando objetivos y tienen en cuenta todos los factores antes citados.  

Actualmente, los expertos en nutrición, te enseñan a comer bien, de forma saludable y aportándole al organismo todos los nutrientes necesarios. Esas dietas personalizadas, se convierten en un hábito que a la larga se instalan en tu vida. Aprender a alimentarse, es la finalidad de llevar una dieta personalizada. Eso es lo que deberíamos hacer todos, llevar una buena dieta acorde a nuestras propias necesidades.  

 

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