¿Tienes halitosis? Reconócelo, estás perdido

Ya sabes que en este blog hablamos sin pelos en la lengua. Y por eso, lo tenemos que decir. No aguantamos a la gente con halitosis. Es decir, a esa persona que le huele la boca. Es muy molesto estar hablando con ellos y sentir ese hedor. Justo en este momento te gustaría estar a 10 metros de él, o usar para siempre la famosa mascarilla. Hay que reconocer que para estas situaciones, lo de la distancia social y las mascarillas viene muy bien. Por suerte, no hace faltar usar esta técnica, es más sencillo, vale con tener una higiene bucal y acudir al dentista.

Por eso, no, nos negamos a que siga habiendo personas con halitosis. Es algo contra lo que tienes que lidiar. Primero por la salud de uno propio, y luego por la de los demás. Si te huele la boca y no haces nada por evitarlo, es tu culpa y estás molestando al resto de la gente. Así que te vamos a dar una serie de consejos para evitarlo, porque a la larga será peor para ti.

La halitosis, es decir, el mal aliento es fruto de la acumulación bacteriana en la boca o entre los dientes, o de restos de comida alrededor de las encías y la lengua, que a su vez desencadenan la floración de bacterias en la boca que provocan caries.

Consejos contra la halitosis

Cuidar la higiene bucodental: aunque sea más complicado por el cambio de rutina, hay que cepillarse los dientes, al menos, 2 veces al día (durante 2 minutos cada vez) con pasta fluorada y usar seda o cepillo interdental por la noche. Conviene señalar que, debido a la situación sanitaria actual, es imprescindible cuidar el cepillo de dientes: lavarse bien las manos antes y después de usarlo, limpiarlo, desinfectarlo con un colutorio, enjuagarlo y secarlo, mantenerlo protegido en su capuchón, no compartirlo nunca, alejarlo del sanitario (para evitar posible contaminación) y no almacenarlo junto a otros cepillos.

Cuando no sea posible cepillarse los dientes, se puede mascar chicle sin azúcar con xilitol durante 20 minutos, ya que produce saliva y ayuda a la limpieza, pero nunca sustituye al cepillado.

Hidratarse: beber mucha agua es fundamental para contrarrestar la pérdida de líquidos que se produce por la sudoración. La sensación de boca seca es el primer signo de deshidratación. Se aconseja beber 2 litros de agua al día.

Alimentarse de forma saludable: una dieta sana se basa en el consumo de frutas, verduras, legumbres, pescados y aceite de oliva, evitando las comidas copiosas y procesados. Asimismo, se debe reducir al mínimo la ingesta de alcohol y evitar el tabaco.

No abusar de las bebidas carbonatadas: su gran contenido en azúcar daña los dientes, por lo que hay que tratar de disminuir su consumo. Además, la mayoría son ácidas y pueden perjudicar el esmalte dental.

Proteger los labios: al igual que la piel del resto del cuerpo, hay que proteger los labios de la excesiva exposición al sol con un fotoprotector adecuado para evitar que se quemen.

Precaución con el deporte. En el caso de los niños, aumentan cerca de un 30%. Por este motivo, se recomienda utilizar un protector bucal durante la práctica de deportes de contacto. En caso de fractura dental hay que conservar el diente en suero salino, agua o leche, y llamar inmediatamente a un dentista para poder llevar a cabo el tratamiento más adecuado.

El Consejo General de Dentistas recuerda que la situación sanitaria provocada por la Covid-19 hace obligatorio el uso de la mascarilla para prevenir contagios. Es una irresponsabilidad con nulo soporte científico atribuir a las mascarillas posibles problemas bucodentales como halitosis, caries, tinciones en los dientes o boca seca. De hecho, los profesionales sanitarios llevan décadas utilizándolas y no se han detectado las patologías antes mencionadas.

Consecuencias sociales

Y es que las consecuenciales también serán sociales. Ya os decimos que ir a buscar un trabajo sabiendo que te huele la boca es un problema. ¿Vas a encontrar trabajo de cara al público? Pues no, nunca. Y si piensas que es fácil encontrar pareja ‘si te canta el pozo’ pues estás muy confundido. No hay nada peor en esta vida que besar a otra persona y sentir ese hedor. Por este motivo, te recomendamos que realices una higiene bucal para tener tu boca sana.

Te hemos dado las recomendaciones perfectas para que no te huela la boca. Así que no queremos gente con halitosis, somos duros, pero es la verdad. Y es que tu bien, será del resto. Consigamos un mundo sin halitosis. Es posible.

Una breve reseña sobre la glándula tiroides

La tiroides es una glándula endocrina con forma de mariposa que se encuentra en el cuello, sobre la tráquea y por debajo de la nuez de adán. Aunque su tamaño es pequeño, su peso está en torno a los 30 gramos en una persona adulta, su influencia sobre el estado de salud de una persona es muy importante. Las glándulas endocrinas, también denominadas de secreción interna, producen hormonas, unas sustancias químicas que transportan mensajes a otras partes del cuerpo a través del torrente sanguíneo. En el caso concreto de la tiroides produce las denominadas hormonas tiroideas, la triyodotironina (T3), la tiroxina (T4) y la calcitonina, cuya función es regular el metabolismo del organismo ayudando a todas las células del cuerpo humano a funcionar de una forma correcta, de esta forma la glándula tiroidea participa en casi todas las funciones básicas del organismo, estando presente en:

  • El crecimiento y desarrollo del organismo.
  • En el correcto desarrollo del sistema nervioso.
  • Regula el metabolismo, el control de la temperatura corporal, el sueño, el carácter, la fuerza muscular…
  • Regula la asimilación de diferentes nutrientes, así como el apetito.
  • Regula y controla el ritmo y la frecuencia cardíaca.
  • Determina con qué velocidad se queman nuestras calorías y cuál es nuestro nivel de energía.
  • Concentración del colesterol, la glucosa y el equilibrio del calcio en el cuerpo.

Para producir estas hormonas la tiroides necesita yodo, un elemento fundamental que toma de los alimentos que consumimos y del agua que bebemos, pero no solo produce hormonas, sino que también las almacena y las libera según las necesidades del organismo. Sin embargo, también puede ocurrir que la cantidad de hormonas tiroideas en sangre no sea la adecuada, entonces estaríamos hablando de alteraciones en la tiroides, como:

  • Se produce cuando la glándula tiroides produce menos hormona de la necesaria para el buen funcionamiento del organismo. Es el trastorno más común de la tiroides. Los síntomas más comunes que se presentan son: cansancio, estreñimiento, aumento de peso, piel seca, mala memoria, aumento de colesterol en sangre, depresión, sensibilidad al frio, etc., por lo que debido a esta sintomatología tan inespecífica esta enfermedad puede pasar desapercibida durante muchos. Su tratamiento se realiza mediante la aplicación de hormonas sintéticas en pastillas, que sustituirán a las producidas de manera natural. Una persona tendrá más riesgo de padecer hipotiroidismo si tiene antecedentes familiares con problemas tiroideos, si se le ha aplicado yodo radioactivo o medicamentos anti tiroideos, si ha aplicado radioterapia en el cuello o si presenta cirugía de tiroides.
  • Se produce cuando la glándula tiroides produce más hormona tiroidea de la que el organismo necesita. Es menos frecuente que el hipotiroidismo y los síntomas más comunes que presenta son: sudoración, taquicardia, cansancio, pérdida de peso, nerviosismo, diarrea, cambios de humor, temblor en las manos, etc. Si esta enfermedad no se trata puede causar otros problemas de salud graves como:

-Problemas de fertilidad en las mujeres.

-Complicaciones en el embarazo con pérdida del embarazo, parto prematuro, bajo peso del bebé al nacer, presión arterial alta en el embarazo…

-Osteoporosis.

-Insuficiencia cardiaca, accidente cerebrovascular, coágulos de sangre…

-Problemas oculares como la orbitopatía tiroidea. Por ello, para subsanar problemas de este tipo se requieren una serie de tratamientos especializados y si vosotros lo padecéis y no tenéis a ningún oftalmólogo de confianza para ponerle remedio, nosotros os recomendamos que optéis por poneros en contacto con Estética Ocular, una clínica de confianza dirigida por la doctora Cecilia Rodríguez Luna, médica oftalmóloga y cirujana oculoplástica, especialista en cirugía estética de ojos, que junto a su equipo altamente especializado, tras un exhaustivo examen, estudiará cada caso para ofrecer la mejor solución al paciente.

Otras enfermedades del tiroides son:

  • Se trata de un agrandamiento de la glándula tiroidea.
  • Nódulos tiroideos. Son lesiones constituidas por una proliferación de células que aparecen dentro de la glándula tiroidea.
  • Inflamación de la glándula tiroidea.
  • Cáncer de tiroides.

Hay que destacar que las enfermedades tiroideas son entre cinco y ocho veces más frecuentes en mujeres que en hombres y la posibilidad de presentar una disfunción aumenta con la edad, aunque se puedan presentar a cualquier edad.

¿Qué otras glándulas endocrinas existen?

Además de lo que os hemos mencionado, otras glándulas endocrinas son:

  • Hipófisis o glándula pituitaria. Considerada como la “glándula maestra” por su función de coordinadora y reguladora de las otras glándulas como la tiroides, la suprarrenal, las sexuales… Se encuentra situada en la base del cráneo.
  • Hipotálamo. Sus hormonas regulan el sueño, la temperatura corporal, los impulsos sexuales, el hambre, la sed…
  • Glándulas suprarrenales. Situadas cada una de ellas en la parte superior del riñón, producen hormonas sexuales y cortisol que regula el estrés.
  • Los órganos sexuales, los testículos en los hombres y los ovarios en las mujeres. Productores de andrógenos, en el hombre y estrógenos en la mujer.